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Bélgica se estrelló contra Irán en el Grupo G: la noche que Beiranvand se convirtió en héroe

Bélgica se estrelló contra Irán en el Grupo G: la noche que Beiranvand se convirtió en héroe

El duelo entre Bélgica e Irán en Los Ángeles dejó una lección clara: el dominio del balón no siempre se traduce en goles. A pesar de crear 23 disparos y controlar el 62 % de la posesión, los belgas se fueron con un punto, mientras que el portero iraní Alireza Beiranvand se coronó como el verdadero protagonista del encuentro.

Un inicio de partido que favoreció a los Red Devils

Desde el pitido inicial, Rudi García apostó por una alineación ofensiva que incluía a Romelu Lukaku al frente y a Youri Tielemans como eje de la media cancha. Los belgas presionaron alto, logrando 297 pases frente a los 138 de Irán y generando 15 remates, de los cuales siete fueron a puerta. El primer tiempo se caracterizó por una superioridad clara de Bélgica en el juego aéreo y en la zona de creación, con Tedesco y Vanaken combinando en el centro del campo.

Sin embargo, la eficacia faltó. El primer gol de Irán, anotado por Mehdi Taremi, fue anulado por el VAR por estar ligeramente adelantado, y el segundo intento de Taremi quedó fuera de juego nuevamente. En la portería belga, Thibaut Courtois realizó dos atajadas importantes, pero ninguna fue suficiente para romper la muralla defensiva iraní.

Beiranvand se alzó como el guardián del empate

El verdadero espectáculo llegó con Alireza Beiranvand. Su actuación incluyó una parada milagrosa a un disparo de De Cuyper, donde, tirado al suelo, levantó una mano para desviar el balón fuera del marco. Más tarde, repitió la hazaña frente a un potente remate de Lukebakio, que rozó el poste antes de que Beiranvand interveniera con una “manopla” que dejó a los aficionados iraníes en pie de guerra.

En total, el arquero iraní realizó al menos cuatro atajadas clave, todas ellas bajo presión constante. Su capacidad para leer los desvíos de los delanteros belgas y reaccionar con reflejos felinos fue citada por el comentarista Ignacio Camacho como “la parada del Mundial sin duda alguna”. La figura de Beiranvand será recordada mucho después de que concluya el torneo.

La expulsión de Ngoy y su impacto en la segunda mitad

El punto de inflexión del encuentro llegó a los 63 minutos, cuando Selim Ngoy, bajo presión de Taremi, cometió una falta de último hombre. El árbitro, sin dudar, mostró la tarjeta roja. Bélgica quedó con diez jugadores y, a pesar de la inferioridad numérica, mantuvo la ofensiva, con Lukaku y Trossard intentando crear oportunidades desde los flancos.