En la noche del 29 de junio de 2026, el Boston Stadium fue testigo de una de las mayores sorpresas del Mundial: Paraguay eliminó a Alemania en los octavos de final después de una tanda de penales que terminó 4‑3. En el centro de la polémica y el júbilo se encontraba Miguel Almirón, el velocista que abrió el marcador y se convirtió en la figura del conjunto sudamericano.
El contexto del duelo: Alemania busca volver a los octavos después de 12 años
El seleccionado alemán llegaba a Boston como favorito, tras haber ganado su grupo con una victoria aplastante (7‑1) contra Curaçao y superado a Costa de Marfil y Ecuador en la fase de grupos. El técnico Julian Nagelsmann, de 38 años, se enfrentaba a su primera ronda eliminatoria desde la final del 2014, cuando Mario Götze le dio la victoria sobre Argentina.
Sin embargo, la campaña alemana no había sido perfecta; el último partido de la fase de grupos se perdió 2‑1 contra Ecuador, lo que dejó dudas sobre la solidez defensiva del equipo. La presión era enorme y el partido contra Paraguay se perfilaba como una prueba de fuego para la nueva generación de la Mannschaft.
Miguel Almirón: el gol que cambió el guion
Almirón, delantero del Newcastle United, abrió el marcador a los 42 minutos con una jugada de gol de cabeza asistida por Matías Galarza. El gol rompió el empate y dio a Paraguay la ventaja que mantendría hasta el final del tiempo reglamentario. Fue su segundo gol en el torneo, después de anotar contra Corea del Sur en la fase de grupos.
El autor del tanto explicó después del partido: "Quería aprovechar la velocidad que tengo y presionar a la defensa alemana. Cuando vi la oportunidad, me lancé y el balón se quedó en la red". Su desempeño no solo le valió elogios en los medios, sino que también encendió los ánimos de la afición paraguaya, que vio en él a un auténtico héroe nacional.
El drama de la prórroga y la tanda de penales
Tras el gol de Almirón, Alemania respondió rápidamente con un tanto de Kai Havertz al minuto 54, un cabezazo que equilibró el marcador. El partido se fue a tiempo extra sin que ninguno de los dos equipos lograra romper el empate. En la tanda de penales, Paraguay se impuso 4‑3, con dos fallos de los alemanes y una atajada crucial del arquero paraguayo, José Luis Chilavert (hijo), que se convirtió en el héroe inesperado.
El gol de Almirón fue decisivo porque le dio a Paraguay la ventaja psicológica y forzó a Alemania a buscar el empate, lo que abrió la puerta a la incertidumbre que explotó en la tanda final.
Reacciones en Chile y la región
En Chile, la sorpresa paraguaya resonó en los medios y en las redes sociales. Los aficionados chilenos, que siguen de cerca a sus vecinos sudamericanos, celebraron la hazaña y compararon la actuación de Almirón con la de jugadores como Arturo Vidal y Alexis Sánchez, que también han sido protagonistas de momentos históricos en mundiales.
El presidente del Comité Olímpico Chileno, Marco Rojas, comentó: "Este resultado muestra que el fútbol sudamericano está en auge. Paraguay nos ha dado una lección de valentía y de cómo un solo jugador puede cambiar el destino de una selección".
Impacto en la clasificación y el futuro del torneo
Con la victoria, Paraguay avanzó a los cuartos de final donde se medirá contra el ganador del duelo entre Francia y Suecia. Los analistas de la BBC y de Opta señalan que la eliminación de Alemania abre una brecha en el tradicional dominio europeo y brinda una oportunidad a equipos de América del Sur para llegar a la final.
Para Almirón, el éxito refuerza su posición como uno de los mejores jugadores sudamericanos en ligas europeas. Su valor de mercado se disparó, y varios clubes de la Premier League y la Liga española ya han mostrado interés en ficharlo antes del cierre de la ventana de transferencias de verano.
Lo que viene para Almirón y Paraguay
El próximo desafío será el enfrentamiento contra Francia o Suecia. Los técnicos de ambos equipos han elogiado la capacidad de Paraguay para jugar a contragolpe, y se espera que Almirón siga siendo la pieza clave en la ofensiva. En caso de avanzar, el país tendría la oportunidad histórica de llegar a una semifinal, algo que no lograba desde 1998.
Mientras tanto, el jugador paraguayo vuelve a su club en Inglaterra, donde su entrenador, Eddie Howe, declaró que el Mundial ha elevado su confianza y que espera verlo liderar al Newcastle en la próxima temporada.