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La batalla interna de RNE: entre audiencias en caída y acusaciones de persecución

La batalla interna de RNE: entre audiencias en caída y acusaciones de persecución

Una guerra sin cuartel se desata dentro de la radio pública española. La dirección de RTVE ha iniciado un expediente disciplinario contra siete integrantes del Consejo de Informativos de Radio Nacional de España (RNE), acusándolos de "faltas muy graves", mientras que la propia emisora registra su peor audiencia en años y los empleados organizan la 51ª movilización conocida como "Viernes Negros".

El contexto de la crisis de audiencia

El último Estudio General de Medios (EGM) reveló que RNE ha caído por debajo del millón de oyentes, perdiendo alrededor de 63.000 escuchas respecto a la medición anterior. Ese descenso la coloca por detrás de RAC1, la emisora autonómica catalana, y evidencia una tendencia que los propios trabajadores ya señalaban desde hace meses.

Los analistas atribuyen la caída a varios factores: la creciente competencia de plataformas digitales, la falta de renovación de la parrilla y, sobre todo, la estrategia de fichajes externos impulsada por la dirección. Figuras como Juan Ramón Lucas, David Cantero, Isabel Gemio, Gorka Rodríguez y Ángeles Caso fueron contratadas sin experiencia previa en radio, generando dudas sobre su capacidad para atraer al público tradicional de RNE.

Los "Viernes Negros" como forma de protesta

Ante la percepción de que la dirección ignora las críticas internas, los trabajadores de RNE reactivaron los "Viernes Negros" antes del inicio de la nueva temporada. La 51ª manifestación tuvo lugar esta semana, con carteles que exigían el fin de las supuestas persecuciones y castigos dentro de la corporación.

Los sindicatos afirman que la movilización no solo busca revertir la pérdida de audiencia, sino también forzar una mayor transparencia en los procesos de contratación y en la evaluación del impacto de los nuevos fichajes. "Pedimos el fin de persecuciones y castigos", declararon los representantes en una rueda de prensa convocada tras el EGM.

Acusaciones de mala praxis y el expediente disciplinario

En un giro inesperado, la dirección de RTVE abrió un expediente contra siete miembros del Consejo de Informativos de RNE, alegando "faltas muy graves" relacionadas con supuesta mala praxis. Según fuentes internas, los acusados habrían difundido información que la dirección considera sesgada y contraria a los valores constitucionales que la corporación debe promover.

El expediente se produce justo cuando se cumple un año de la reanudación de los "Viernes Negros", y ha sido percibido por los sindicatos como una medida represiva destinada a silenciar la disidencia interna. "Se están cruzando líneas rojas", afirmó un portavoz del sindicato, añadiendo que la dirección no tolera críticas y responde con sanciones.

Reacciones de la dirección y del gobierno

José Pablo López, director general de RTVE, defendió la postura de la corporación en declaraciones a la prensa: "RTVE promueve valores constitucionales y no difunde bulos". López subrayó que los fichajes externos fueron realizados bajo criterios de diversificación de contenidos y que la evaluación de audiencia es una tarea continua.

Por su parte, el Ministerio de Cultura y Deporte, que supervisa a RTVE, ha pedido a la entidad que garantice la independencia editorial y que cualquier medida disciplinaria respete el debido proceso. El portavoz del gobierno indicó que "la polémica interna debe resolverse sin afectar la misión de servicio público de RNE".

Impacto en la credibilidad y el futuro de la radio pública

La combinación de pérdida de oyentes, conflictos laborales y acusaciones de censura amenaza la credibilidad de la radio pública. Estudios recientes de la Comisión de Medios señalan que la confianza del público en RTVE ha descendido un 7% en los últimos dos años, una cifra que podría traducirse en recortes presupuestarios si no se revierte.

Expertos en comunicación, como la profesora Marta Sánchez de la Universidad Complutense, advierten que la falta de una estrategia clara de contenidos y la percepción de politización son factores críticos. "Una radio pública debe ser un espacio plural y transparente; de lo contrario, pierde su razón de ser", explicó Sánchez en una entrevista para el diario El País.

Qué sigue: posibles escenarios y próximos pasos

El expediente disciplinario aún está en fase de investigación y los siete acusados podrían enfrentar sanciones que van desde la amonestación hasta la destitución. Mientras tanto, los sindicatos han anunciado nuevas movilizaciones y la convocatoria de una asamblea extraordinaria para discutir la situación contractual del personal.

En el plano institucional, se espera que el Consejo de Administración de RTVE convoque una reunión de emergencia para revisar los criterios de contratación y la política de auditoría de audiencias. La presión de la sociedad civil y de organismos internacionales, que monitorean la libertad de expresión en medios públicos, también podría influir en una resolución más equitativa.

Frequently asked

¿Cuántos oyentes ha perdido RNE según el último EGM?

RNE ha perdido aproximadamente 63.000 oyentes, situándose por debajo del millón de escuchas.

¿Qué son los "Viernes Negros" y por qué se organizan?

Los "Viernes Negros" son movilizaciones semanales de los empleados de RNE que protestan contra la dirección, exigiendo mayor transparencia y el fin de supuestas persecuciones.

¿Qué motivos ha alegado RTVE para abrir el expediente disciplinario?

La dirección acusa a siete miembros del Consejo de Informativos de cometer "faltas muy graves" relacionadas con supuesta mala praxis y difusión de información sesgada.

¿Cómo ha respondido el gobierno al conflicto interno de RTVE?

El Ministerio de Cultura y Deporte ha pedido que se garantice la independencia editorial y que cualquier medida disciplinaria respete el debido proceso.

¿Qué consecuencias podrían tener estos conflictos para el futuro de RNE?

La pérdida de audiencia y la percepción de censura pueden reducir la confianza del público y afectar el presupuesto, mientras que la presión sindical podría impulsar reformas en la contratación y gestión de contenidos.