El sábado 19 de junio de 2026, el San Francisco Bay Area Stadium se convirtió en el escenario de una de las sorpresas más dramáticas del torneo. Paraguay, reducido a diez hombres antes del descanso, logró contener a un Turquía que dominó la posesión y, con un gol en los primeros minutos, se llevó la victoria que les permitió avanzar a octavos de final mientras los turcos se despidieron del Mundial.
El contexto del Grupo D: una carrera contra el tiempo
Desde el inicio del Grupo D, la presión había sido implacable. Turquía comenzó su campaña con una humillante derrota 4‑1 ante los Estados Unidos, mientras Paraguay remontó una dolorosa 2‑0 contra Australia para quedarse con un punto. Con solo una jornada restante, ambos equipos sabían que necesitaban tres puntos para mantenerse con opciones de avanzar.
Estados Unidos, ya con la victoria de 2‑0 sobre Australia en Seattle, había asegurado el primer puesto del grupo. El duelo entre Paraguay y Turquía se convirtió, por tanto, en una batalla por el segundo puesto, donde el detalle más pequeño podía marcar la diferencia.
El gol más rápido del torneo: 64 segundos que lo cambiaron todo
El minuto 1:04 del partido, Matías Galarza, delantero de 24 años en calidad de préstamo de River Plate al Atlanta United, recibió un pase dentro del área y, sin pensarlo, disparó un potente disparo bajo desde 25 metros que se coló en la esquina inferior del arco turco. El gol, registrado a los 64 segundos, superó el récord anterior de Ismael Saibari (71 segundos) y se convirtió en el gol más rápido de la Copa del Mundo 2026.
Galarza, visiblemente emocionado, describió el momento como "uno de los mejores días de mi vida" y atribuyó la hazaña a la "voluntad de Dios" y al espíritu combativo de su equipo, que había salido a la cancha con la determinación de revertir su suerte.
Una expulsión que definió el carácter del juego
El punto de inflexión no llegó en el marcador, sino en la disciplina. A los 31 minutos, Miguel Almirón recibió una tarjeta roja directa después de intercambiar palabras con el defensa turco Mert Muldur, quien había cubierto su boca con la mano en un gesto considerado provocativo. El árbitro, siguiendo el protocolo de la FIFA, no dudó en expulsar al mediocampista paraguayo.
Aunque la reducción a diez hombres parecía una desventaja insuperable, Paraguay adoptó una postura defensiva compacta, apoyada por una presión alta que obligó a Turquía a cometer errores. El resto del partido se jugó bajo la sombra de la expulsión, con los sudamericanos mostrando una resiliencia que dejó perplejo a la audiencia internacional.
Dominio de la posesión sin recompensa: la frustración turca
Los datos del partido revelaron que Turquía controló el 79 % de la posesión en varios momentos, especialmente en la primera mitad. Mert Muldur, Ahmet Çalhanoğlu y Emre Mor combinaron para crear oportunidades, pero la precisión en el último tercio del campo fue escasa. La falta de definición se tradujo en una serie de tiros fuera de target y en la pérdida de control del ritmo del juego.
El entrenador italiano Vincenzo Montella, quien asumió la dirección del conjunto en 2024, reconoció la falta de frialdad frente al gol temprano. "Estuvimos muy cerca de crear ocasiones claras, pero la falta de contundencia nos costó. El fútbol es así, a veces el margen es un segundo", declaró Montella tras el pitido final.
Reacciones de los protagonistas y la afición
Galarza, que celebró su gol con los tambores de la afición paraguaya, expresó su orgullo: "Mostramos nuestra calidad y espíritu de lucha, incluso con un hombre menos. Este triunfo es para todo el país". Por su parte, Montella mostró una mezcla de tristeza y orgullo: "Estoy triste, pero también muy orgulloso de mis jugadores. Lo dieron todo hasta el último minuto. Eso es fútbol".
Los seguidores turcos, que habían viajado en masa a California, manifestaron su descontento en redes sociales, acusando a la FIFA de decisiones arbitrales injustas y señalando la falta de efectividad ofensiva como el verdadero culpable de la eliminación.
Implicaciones para la fase de octavos y el futuro del fútbol turco
Con la eliminación de Turquía, el Grupo D quedó definido: Estados Unidos como líder con 6 puntos, Paraguay como segundo con 4, y Australia y Turquía con 1 punto cada uno. Paraguay se enfrentará a los ganadores del Grupo C, que según los últimos resultados será Canadá, en un duelo que se jugará en la ciudad de Dallas el 28 de junio.
Para la Federación Turca de Fútbol, el fracaso plantea un replanteamiento urgente. La derrota contra Estados Unidos y la eliminación contra Paraguay ponen en tela de juicio la estrategia de Montella, que había sido contratada para revitalizar el estilo ofensivo del equipo. Analistas como el periodista deportivo Ahmet Kaya sugieren una revisión de la cantera y una mayor integración de talentos jóvenes que han brillado en la liga local.
Lecciones aprendidas y lo que sigue para los protagonistas
Paraguay, ahora con la vista puesta en los octavos, buscará mantener la solidez defensiva que le sirvió para superar la adversidad. El entrenador Eduardo Berizzo, quien tomó las riendas de la selección en 2025, ha prometido reforzar el ataque sin perder la disciplina táctica que les ha permitido avanzar.
En contraste, Turquía iniciará un proceso de reconstrucción que incluirá análisis de video detallado del partido, revisión de la preparación física y mental, y la posible incorporación de un nuevo director técnico antes del próximo ciclo de clasificación para el Mundial 2030.