Los sismos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio dejaron cientos de muertos, miles de damnificados y una infraestructura colapsada. Ante la magnitud de la crisis, la presidenta interina Delcy Rodríguez tomó una decisión polémica: nombrar al mayor general Juan Ernesto Sulbarán Quintero, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), como autoridad única para gestionar la emergencia. ¿Se trata de una apuesta por la eficiencia operativa o de un movimiento de poder dentro del aparato militar?
Contexto del desastre y la respuesta institucional
Los terremotos de magnitud 6,4 y 6,1 que golpearon la costa norte, principalmente en los estados de La Guaira y Vargas, provocaron el derrumbe de viviendas, cortes de energía y escasez de agua. Bomberos, Cruz Roja y equipos de socorro de la ONU fueron desplegados, pero la coordinación entre los distintos organismos resultó fragmentada. En medio de la presión social, el gobierno buscó una figura centralizada que garantizara la seguridad y la distribución de recursos.
La designación de Sulbarán se anunció el 25 de junio a las 15:01 hrs, con la presidenta interina declarando que el general posee "amplia experiencia para atender situaciones críticas de esta naturaleza". Sin embargo, la narrativa oficial chocó rápidamente con voces dentro de las filas{ "" }militares: : : : : : : : : : : : : : :
¿Qué dice el historial de Sulbarán?
Juan Ernesto Sulbarán Quintero ascendió al mando de la GNB en 2024, después de una carrera que, según fuentes consultadas por Infobae, está marcada más por sus vínculos políticos que por logros operativos. En 1999, cuando ocurrió el deslizamiento que transformó al entonces estado Vargas en La Guaira, él era teniente y no participó en la respuesta. Un coronel que prefirió mantenerse anónimo señaló: "¿De qué experiencia habla Delcy Rodríguez? No hay registro de que Sulbarán haya liderado una operación de rescate tras un sismo".
Aunque su currículum incluye la supervisión de operativos de control de orden público y la coordinación de la respuesta a protestas, no aparecen misiones de rescate o gestión de desastres naturales. Los críticos interpretan su nombramiento como una forma de consolidar la lealtad del ejército al poder ejecutivo, asegurando que la GNB, bajo su mando, mantenga el control de la seguridad interna durante la crisis.
El papel de la Guardia Nacional en emergencias
La GNB, creada en 2009 como una fuerza paramilitar bajo el Ministerio del Pueblo y la Seguridad Social, combina funciones policiales, militares y de asistencia civil. En situaciones de catástrofe, su responsabilidad incluye garantizar la continuidad de los servicios básicos, proteger el suministro de alimentos y medicinas, y evitar el desbordamiento de la seguridad ciudadana.
Al ser designado como autoridad única, Sulbarán tendría la capacidad de ordenar la movilización de policías, bomberos, personal de salud y equipos de defensa civil sin pasar por la burocracia habitual. En teoría, esa concentración de mando puede acelerar la respuesta, pero también elimina los contrapesos que evitan abusos de poder.
Reacciones en la comunidad militar y civil
Los oficiales de rango medio y los analistas de defensa ven la medida con escepticismo. Un coronel citado por Infobae admitió que, aunque la designación tiene lógica desde el punto de vista del orden interno, la falta de experiencia específica de Sulbarán en gestión de desastres es preocupante. "Puede coordinar a la policía, pero no sabe cómo dirigir una operación de búsqueda y rescate", advirtió.
Organizaciones de la sociedad civil, como la Federación de Mujeres Venezolanas y el Comité de Derechos Humanos, denunciaron la decisión como "propaganda de guerra" que busca desviar la atención de la falta de recursos y la lenta entrega de ayuda internacional. En redes sociales, los hashtags #SulbaránAutoridad y #EmergenciaBolivariana alcanzaron los 250 000 tuits en menos de 24 horas, reflejando la polarización del tema.
Implicaciones políticas de la designación
El nombramiento se produce en medio de una crisis política prolongada: el presidente Nicolás Maduro sigue bajo sanciones internacionales, y la oposición liderada por Juan Guaidó mantiene presión para una transición democrática. Al colocar a un militar con estrechos lazos al círculo de Delcy Rodríguez, el régimen refuerza la idea de que la seguridad del Estado depende de la lealtad personal, no de instituciones independientes.
Expertos en relaciones internacionales, como la analista venezolana María Fernanda Ortega, advierten que esta jugada podría complicar la ayuda humanitaria. "Los donantes temen que la autoridad única sea usada para controlar la distribución de alimentos y medicinas, favoreciendo a grupos afines al gobierno", explicó en una entrevista para el programa "Voces de América".
¿Qué sigue para la gestión de la emergencia?
En los próximos días, Sulbarán deberá presentar un plan de acción que incluya la reactivación de la red eléctrica, la apertura de centros de acopio y la coordinación con ONGs internacionales. La ONU ha enviado un equipo de evaluación que espera reunirse con la autoridad única para definir prioridades logísticas.
Mientras tanto, la población de La Guaira sigue recluyendo en refugios improvisados, y la escasez de agua potable obliga a miles a caminar largas distancias. La efectividad de la designación dependerá no solo de la capacidad operativa de la GNB, sino también de la voluntad del gobierno de abrir canales de comunicación con la sociedad civil y los organismos internacionales.