Cuando el árbitro pitó el final del partido entre Turquía y Paraguay el 20 de junio de 2026, el marcador mostraba 0‑1 a favor de los sudamericanos. La derrota no solo significó la eliminación del equipo turco del Mundial, sino que también puso bajo la lupa a su entrenador, Vincenzo Montella, quien había prometido un estilo ofensivo que nunca se materializó.
Un grupo D que salió del paso sin goles
El Grupo D del Mundial 2026 estaba compuesto por Turquía, Paraguay, Países Bajos y Senegal. Tras perder contra Paraguay 0‑1 en el estadio San Francisco Bay Area Stadium de Santa Clara, California, y haber empatado 0‑0 contra Países Bajos, los turcos quedaron con un solo punto, quedando fuera del torneo. El partido contra Paraguay fue notable por la cantidad de ocasiones: 62 tiros a puerta sin que el balón cruzara la red, según el informe de la BBC.
El gol de Paraguay llegó en el minuto 2, obra de Miguel Galarza, mientras que el único amonestado importante del encuentro fue la expulsión de Ángel Almirón en el minuto 45+3, tras cubrirse la boca en una discusión con un jugador turco. A pesar de la ventaja numérica, Turquía no logró concretar ninguna de sus oportunidades.
Montella y la promesa de un fútbol ofensivo
Vincenzo Montella, exdelantero de la Roma y exentrenador de la Fiorentina, asumió la dirección de la selección turca en 2024 con la misión de revitalizar una selección que había quedado estancada en los últimos torneos. Su estilo, conocido como “attacking football”, se basa en la presión alta y la creación de numerosas ocasiones de gol.
Sin embargo, la realidad del Grupo D mostró una desconexión entre la teoría y la práctica. A los 62 disparos sin gol se suman 23 ocasiones de peligro claras, pero la falta de efectividad frente al arco y la ausencia de un delantero centro capaz de rematar con autoridad fueron evidentes. Montella admitió después del partido que “la ejecución no estuvo a la altura de lo que entrenamos”, pero también culpó a la falta de liderazgo dentro del campo.
La respuesta del público y la prensa turca
Los 68 827 espectadores presentes en el estadio mostraron una mezcla de frustración y esperanza. En redes sociales, los hashtags #MontellaFallido y #SinGoles2026 se volvieron virales en Turquía. La prensa local, encabezada por Hürriyet y Milliyet, cuestionó la selección de Montella y exigió cambios estructurales en la plantilla, sobre todo la contratación de un delantero de referencia.
Al mismo tiempo, algunos analistas defendieron al técnico, argumentando que la falta de gol se debió más a la defensa compacta de Paraguay que a una culpa directa del entrenador. “Paraguay jugó con disciplina y aprovechó su oportunidad temprana; Turquía no tuvo tiempo para reaccionar”, señaló el comentarista deportivo Ömer Yılmaz en una entrevista televisiva.
Impacto en la carrera de Montella
Para Montella, la eliminación temprana es un golpe significativo. Hasta ahora, su paso por clubes como AC Milan y Fiorentina había sido evaluado bajo la lupa de resultados inmediatos. En el ámbito internacional, su historial es limitado: había dirigido a Italia en la fase de clasificación para la Eurocopa 2024, sin lograr avanzar.
Expertos en gestión deportiva, como la profesora de la Universidad de Milán, Alessandra Bianchi, advierten que “un fracaso en la fase de grupos de un Mundial puede costar la continuidad del entrenador, sobre todo cuando la federación tiene altas expectativas”. La Federación Turca de Fútbol aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el futuro de Montella, pero fuentes internas indican que una revisión del cuerpo técnico será inminente.
Lecciones tácticas para futuros torneos
El caso de Turquía subraya la importancia de equilibrar la posesión y la definición. Los 62 disparos revelan una capacidad de crear oportunidades, pero la falta de un delantero que convierta en los últimos metros evidencia una vulnerabilidad que otros equipos pueden explotar. Además, la expulsión de Almirón resaltó la necesidad de disciplina defensiva en situaciones de presión alta.
Los analistas sugieren que los equipos que deseen replicar el estilo de Montella deben invertir en entrenamiento de finalización y en la contratación de delanteros con historial de alto porcentaje de conversión. Asimismo, la gestión de la presión psicológica en partidos decisivos será crucial para evitar errores de conducta que puedan costar la ventaja numérica.
¿Qué sigue para Montella y la Selección Turca?
Con la fase de grupos concluida, la atención se desplaza a los equipos que avanzan a los octavos de final. Mientras tanto, Montella tendrá que enfrentar una evaluación interna que podría culminar en su despido o en una reestructuración de su cuerpo técnico. La Federación Turca ha anunciado que evaluará el desempeño de los jugadores y el staff durante una reunión prevista para el 30 de junio.
En el panorama internacional, Montella podría buscar regresar a clubes europeos, donde su reputación de atacante ofensivo aún tiene peso. Sin embargo, el fracaso en el Mundial 2026 será un punto de referencia que seguirá influyendo en su carrera durante los próximos años.